Siempre me había preguntado qué pasaría cuando ya no tuviera fuerzas para navegar. O cuando aún deseando hacerlo, sintiera la necesidad de compartirlo con alguien cercano. Con el más cercano.
Hoy lo he visto clarísimo.
Ya tengo capitán en la reserva.
Y es el mejor que podría tener.
La contraseña es: navega
Jan, el pequeño Capitán from Manuel Pérez Sola on Vimeo.
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