miércoles, 11 de abril de 2012

RESTAURACIÓN INTEGRAL EXPRESS

A lo largo de estos meses de invierno, Florence May ha tenido que sufrir que la desmontara entera para volverla a montar después.

Tras algunos pequeños fallos detectados en sus sistema de agua dulce y tanques caca, así como una pérdida de gasoil que no sabíamos de donde venía, desmonté todo el plan de la cabina y decidí cambiar todo por materiales nuevos.

Al tiempo, se han ido cambiando el motor del molinete de anclas,  la cabullería, las lonas, se ha fabricado un bimini nuevo para el sol, se han instalado nuevos equipos electrónicos abordo, se han cambiado las baterías, se ha trabajado el barniz.....muchas horas de trabajo que  parece van mereciendo la pena.

A continuación os pongo un montón de fotos de todo lo que ha ido aconteciendo. Solo con verlas ya cansa!!!

Revisando todo para ver pon donde comenzar.....




Los tanques externamente están bien. Son de hierro. El tanque principal del gasoil es de 160 litros, y hay otro de emergencia, secundario, de 50 litros.


La capota la podremos conservar. Tan sólo habrá que sustituir las ventanas y fabricar unos cubreventanas para que no se vuelvan a quemar.



Detalle de las maderas antes de trabajarlas. Estaban totalmente apagadas y sucias. Necesitaban una buena restauración!!!


El mástil del Florence May es pasante, a tope de palo, con un piso de crucetas rectas. Lleva burdas volantes para la trinqueta y un mástil de radar en popa. Todo esto hace que para diseñar el bimini tengamos en cuenta todos los cables y cabos que habrán de librarse.


El interior está algo caótico. Todo en buen estado pero hay que meterle mano y dejarlo guapo.


Las velas, de Elvstrom, están en perfecto estado, casi nuevas. Un lavado si que agradecerian, la verdad.


Comenzamos a identificar de donde podría venir la pérdida de gasoil: un poro en el tanque de diesel.

 REVISANDO EL INTERIOR DEL TANQUE DE GASOIL. Está limpio, ni algas ni nada. Bueno, algo es algo!!

Debemos retirar el suelo. Hay partes que se levantan, pero otras van encoladas, por lo que tendremos que cortar la madera con una Fein Multimaster.


Aquí se ven el tanque principal y el tanque kaka. Ambos dentro de la quilla. Las cintas marcan por donde se habrá de cortar después.


Comienza el desastre!! Demasiado castigo para mi corazón. Solo sé que quedará mejor que nuevo cuando haya acabado.


Como por esa abertura no salía, debemos continuar y sacar también el tanque kaka. Desmontamos la mesa del salón, marcamos, y a seguir contando madera!!


Ya están los dos tanques a la vista. Para poder extraerlos, tendremos que cortar también el bastidor sobre el que apoya el suelo.


Una vez sacamos los tanques esto es lo que nos encontramos. Restos de diesel, óxido, polvo, y suciedad, mucha suciedad. Al ser un sitio al que no se tenía acceso, no se podía limpiar. Tras este trabajo todo quedará revisable y con un fácil acceso para el mantenimiento rutinario.


El tanque en casa. Ahora toca reparar, lijar, imprimar y volver a colocar!!



Una vez el tanque imprimado y pintado con minio de plomo. Este no se vuelve a oxidar en un montón de años.


Una vez sacado toda la porqueria de la sentina, comprobamos que está en perfecto estado. La fibra está sólida y seca. Lo que se ve en las fotos al fondo de la sentina son vigas horizontales de acero que dan rigidez al casco. Lo negro gordo, es un tubo de desague del pozo de anclas a la sentina principal donde está la bomba de achique.


Pintadita con Danboline gris. Se queda tan bien que se podría comer en ella. Todos los tubos que se ven en la foto también fueron sustituidos por otros nuevos.


Comienza el trabajo de carpintería. Debemos eliminar todo el barniz viejo micra a micra para restaurar desde una base en buen estado.



Utilizamos una máquina de un amigo para ir quitando una micra con cada pasada.




Aquí está mi amigo Juan pasando las maderas por la máquina. Ya casi están, ¡qué ilusión!



¡QUE PASADA! Han quedado perfectas. Una vez barnizadas con cinco capas de Epifanes para interiores te podrías afeitar mirándote en ellas. Un espejo!!

Volvemos a instalar tanques, tuberías, bastidor de madera y ¡suelo! Queda tan nuevo y tan bonito, que se nota mucho la diferencia con el anterior. Después del verano, barnizaré el resto para que quede todo igualado.



Colocamos la mesa y vemos que queda genial. Ya falta muy poco para poder volver a navegar con Florence May.

Entre tanto, Octavio, repasa a fondo el motor. Una revisión completa y cambiamos todo lo cambiable. El motor iba perfecto, pero ya puestos....



Entre tanto, hay que ir metiendo mano a las maderas de cubierta. Lijadita, barniz, lijadita, barniz...Al final quedará perfecto también.



Cambiamos un par de cables para las luces de proa, al tiempo que sustituimos parte del molinete de proa. El acceso es bastante malo, pero para eso está mi padre, que se mete en cualquier hueco!!



Aquí trabajamos todos, así que al peque le toca, con la ayuda de su madre, coser cabos para sustituir los viejos.


Ya casi estamos. Fijaros en la bobina de cien metros. Al final hemos sustituido toda la cabullería, utilizando unos 300 metros de cabo, en ocho colores diferentes.


Juan también ha preparado el bimini. Su empresa, Toldos Taheza, es de mi entera confianza. Vino a poner los arcos de inox y a elaborar en tela de prueba los cortes por los que pasarán las burdas volantes y los obenquillos del radar y el backstay.


Tambien elaboramos planos de todos los cojines del barco para que AURORA LENCERÍA NAÚTICA nos elabore unas fundas protectoras. Llevamos tapicería nueva en terciopelo granate, y aunque muy elegante, es demasiado clásica para nosotros.


Decido también cambiar un poco la decoración interior de Florence May. Hacerla más nuestra. Así, quitamos la acuarela de delfines que había colgada en un mamparo,  y compramos este óleo de unos barcos fondeados en Cowes, Isla de Wight. El oleo lo compramos por internet a un artista local de Southampton.




Al mismo tiempo, encargo en TOPLICHT, principal náutica mundial para barcos clásicos, un quinqué original en bronce y latón. Es de parafina y va diseñado para que no gotee nada y manche.  Tiene una luz preciosa y abordo quedará de lujo. Están hechas a mano en Holanda y numeradas.


El toldo ya casi está terminado. Colocamos además dos avances, enrrollados, para poder llevar en los fondeos la sombra hasta el mástil.



 ¡Qué sombra más rica!

¡Por fin recibimos, en tiempo record, las tapicerías de AURORA LENCERÍA NAUTICA. Son preciosas, de un tacto fresco y suave increible, y quedan a la perfección.



Aquí ya se ve el cuadro con el óleo puesto, y la lámpara instalada en soporte de bronce en el techo. La imagen es otra completamente. Ver el antes y el después.
  


Aquí teneís más imágenes de cómo va quedando el interior, con la nueva decoración, el suelo nuevo, las tapicerías, etc....







¡A NAVEGAR! Por fin podemos soltar amarras felices, con todo nuevo y funcionando y largarnos a navegar. Un buen día con 20 nuditos de viento y poca ola para acompañarnos. Florence May of Cowes ha renacido de nuevo.


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